lunes, 29 de noviembre de 2010

Sed felices en mitad de esta lluvia.

Hoy llueve, y las calles, como mis sentimientos, están mojados y tristes. Necesito oír tu voz, sentir tus caricias y a pesar de haber soportado ya casi un mes sin rendirme, siento que desfallezco en estos apenas cuatro días que me restan para verte. Lo sé, no hago más que escribir cursiladas, lo siento. Pero mi ánimo estos días es así: lleno de cursiladas, de planes para el puente y de sueños por cumplir, solo espero que me aguantéis un poco. Ahora mismo estoy en la biblioteca de la Escuela Oficial de Idiomas tras dos aburridas horas de Inglés. Sí, aburridas para mí porque a pesar de ser un nivel que todavía no tengo, me aburre. Y aún me restan dos horas más de valenciano, con estas dos horas de por medio que paso en la Biblioteca, un placebo inútil que me ayuda a acallar mi culpabilidad por no haber empezado a esudiar "como Dios manda" a estas alturas, con los exámenes finales en enero. Este año seguramente no podré celebrar mi cumpleaños, ya que mi último examen es el 26 de enero. Sería el primero que no celebro y al pensarlo siento como si fuera el principio de un fin, el principio de mi madurez, de dejar de lado la frivolidad de la celebración de ser un año más vieja, algo que parece horrorizar a todas las mujeres. Pero, ¿no soy demasiado joven aún para eso? Aún quiero disfrutar de la fiesta con tus amigos, de la tarta, de los regalos y, sinceramente, me encantaría tener algún año una fiesta sorpresa, pero una fiesta sorpresa de verdad.
Bueno me temo que mi libro de "Normas y Usos Correctos en el Español Actual" me llama desde mi mesa al otro lado de la sala. He de dejaros. Sed felices en mitad de esta lluvia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario